4 PAUTAS BÁSICAS PARA REDACTAR LOS TEXTOS DE TU WEB

Redactar los textos de tu web es una tarea más sencilla de lo que parece.

Solo tienes que mimetizarte con tu buyer persona: piensa como él, escucha cómo él, siente sus problemas y necesidades, …

En definitiva: SÉ ÉL.

Todos los días somos clientes en la vida real, por lo que es muy sencillo saber qué no quiere tu cliente.

¿Te gustaría esto?

Imagina entrar a una tienda con un escaparate muy impactante y, que al entrar, el dependiente se limite a decirte, sin conversar contigo:

  • “Hola, buenos días, cómpreme esto. Son x euros ”.
  • Gracias por su compra.

O  un anuncio de televisión, youtube o cualquier medio audiovisual que no tuviera  voz en off.

Pues aún sigue habiendo muchas empresas que solo se preocupan de que su web sea llamativa en cuanto al diseño, pensando que esa será la razón que hará comprar al cliente.

Los tiempos han cambiado a la hora de captarlo.

Murió el “una imagen vale más que mil palabras”.

Ahora redactar los textos de tu web es igual de importante. O incluso más.

No quiero decir que el diseño no siga siendo importante. De hecho, deben de ir de la mano.

La experiencia de usuario a nivel visual sigue teniendo que ser atractiva y hacerle sentir identificado, porque si no jamás entrará.

Pero, una vez que ha entrado, el visitante necesita más para quedarse.

Y tú, ¿haces algo para que el cliente se quede y te acabe comprando a ti?

Volvamos otra vez a la vida real…

Piensa qué sientes  cuando entras en una tienda y el dependiente te dice:

  • “Buenos días, ¿en qué le puedo ayudar?”

Y después de conversar contigo sobre lo que estás buscando te dice:

  • “Pues, por lo que me dice, lo que mejor le puede venir es esto porque …” (y en ese momento, te dice todos los beneficios que puedes conseguir llenándote de ilusión con tener ese producto, lo que provoca que al final lo compres). Y, en ocasiones, más de lo que necesitabas.

 

Pues eso es lo que debes conseguir con los textos de tu web.

Las empresas cada vez  están más preocupadas de cómo redactar los textos de su web, para mandar el mensaje concreto y correcto para ello.

Ahí es donde entra en acción el copywriting, la redacción de textos persuasivos para que el visitante realice la acción concreta que tú quieres que haga para solucionarle la necesidad que tenga.

Y es igual de importante, o más, que el diseño.

Un buen copywriting debe hacer sentirse a tu visitante totalmente arropado y apoyado a la hora de la resolución del problema que tiene.

Porque no nos engañemos: siempre que  compramos algo es porque sentimos una necesidad.

Incluso cuando alguien se va de paseo a un centro comercial precisa cubrir una necesidad: entretenerse. ¿Y cuántas veces al final acabas comprando algo?

Ese mismo comportamiento lo tienen millones de personas que navegan por internet diariamente.

Cuando llegan a tu página debes darles lo que buscan.

Hacerlo es más fácil de lo que parece.

Las 4 pautas básicas para redactar los textos de tu web:

Propuesta de valor clara y concisa

El visitante tiene que saber desde el primer segundo que aterriza en tu web a qué te dedicas y qué puede conseguir con aquello que le ofreces.

Por eso la propuesta de valor, que deberás poner en la parte superior de tu web, tiene que ser clara y concisa.

Si el visitante se tiene que parar a pensar más de cinco o diez segundos para descifrar si lo que le das es lo que busca…

¡Adiós!

Y será un adiós, no un hasta luego, hasta otra o hasta la vista.

Planteamiento de la oferta

Si han hecho scroll, será porque quieren saber más de ti y de tus servicios.

Ahora transmítele qué ofreces y cómo vas a solucionar el problema que tienen, de forma más detallada.

Pero debes tener en cuenta la “temperatura” en que se encuentra el cliente potencial en el proceso de compra.

Para aquellos que se encuentran “calientes” debes ponerles de forma muy visible, justo a continuación de la propuesta de valor, el botón donde clicar para comprarte, con un potente microcopywriting.

No todos los visitantes entrarán con esa necesidad urgente de tener que comprarte. Muchos entrarán por curiosidad o por simple entretenimiento.

Por ello los textos de tu web deben ser amenos para el visitante. Solo de esta manera conseguirás que quieran seguir leyendo para conocerte más.

Además, debes llevarles a que buceen hasta en el último rincón de ella, haciéndolo con  coherencia y guiándoles en cada paso que den.

Si lo haces bien puedes conseguir que se suscriban a tu blog o a tu newsletter, y de esta forma también ya te habrán comprado algo.

Incluye prueba social y autoridad

 ¿Conoces el dicho: “A donde va Vicente, va la gente”?

Pues eso es lo que te generará la prueba social. Pide a tus clientes que te transmitan comentarios de la experiencia de contar contigo y lo que han conseguido para reflejarlos en tu web. Te ayudará a transmitir confianza.

Lo mismo que la autoridad. Si has salido en algún medio de comunicación, ponlo en la web. Y si no lo has hecho, siempre puedes echar mano de frases célebres de personas con las que te  sientas identificada.

Petición de compra

Si ha llegado hasta el final es porque le has gustado.

Por ello, acaba siempre cualquier página de tu web con una llamada a la acción.

No tengas miedo a pedirle aquello que tú deseas que hagan de una forma asertiva. Si les ha gustado lo que han leído y cubres sus necesidades, lo hará.

Acaso te molesta cuando el dependiente, después de ayudarte y guiarte en una tienda, te dice:

  • “Entonces, ¿se lo queda?»

 

Estas son solo 4 pautas muy básicas  para escribir los textos de tu web de tal forma que tus posibles clientes no huyan despavoridos, y terminen realizando una acción que sea el comienzo de una larga relación.

Ahora si te ha gustado este artículo tienes dos opciones:

      1. Si tienes una empresa y aún no redactas textos persuasivos (o, sí los escribes, pero no consigues los resultados que quieres) pincha aquí y te ayudaré a hacer los textos de tu web.
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